La consejera ha subrayado el valor de los esfuerzos conjuntos de las sidrerías de la región, que están dando pasos firmes para consolidar esta iniciativa a nivel europeo.

Barredo destacó la importancia de esta denominación, que no solo pondría en valor la sidra vasca, sino que también permitiría a las sidrerías vascas acceder a nuevos mercados internacionales, aumentando el prestigio de la bebida autóctona. A través de la colaboración entre productores, esta nueva denominación fortalecerá la identidad y la tradición de la sidra vasca, garantizando su autenticidad y calidad.

El proyecto de Denominación de Origen Transnacional busca unir a los productores de sidra de diferentes regiones europeas, con el objetivo de establecer estándares comunes que protejan la tradición y mejoren la competitividad de la industria. Barredo enfatizó que esta iniciativa es clave para la sostenibilidad económica y la proyección internacional de las sidrerías vascas, un sector que continúa mostrando su capacidad de innovación y adaptación.

La Consejera también expresó su apoyo a las medidas que se están implementando para preservar los cultivos autóctonos y fomentar prácticas agrícolas responsables que aseguren la calidad de la manzana utilizada en la producción de sidra.