Tras varios años de interrupciones debido a la pandemia, este acto festivo se ha reactivado con más fuerza que nunca. En la mañana del pasado viernes, los participantes comenzaron su recorrido, disfrutando de las paradas en los bares y sidrerías más emblemáticas de la ciudad, con la sidra como protagonista.

La iniciativa, que combina la tradición con la camaradería, ha sido todo un éxito. Decenas de grupos se han subido al bus, demostrando el interés por recuperar esta costumbre que forma parte de la identidad local. Las cuadrillas no solo celebran el buen sabor de la sidra, sino también el reencuentro con amigos y familiares, después de un largo período de distanciamiento.

Los organizadores de la actividad resaltan la importancia de mantener vivas estas tradiciones, que además de ser un motivo de alegría, también impulsan la economía local, especialmente en el sector de la hostelería y la producción de sidra. Las cuadrillas han mostrado su agradecimiento por la oportunidad de disfrutar, una vez más, de un evento tan esperado en el calendario festivo de la región.