Nora Beltrán y Iker Galarza fueron los encargados de cortar la cinta que dio inicio a esta esperada temporada en la localidad, conocida por ser la cuna de la sidra vasca.

El acto simbólico, realizado en uno de los establecimientos más representativos del municipio, sirvió como punto de partida para un nuevo ciclo en la industria de la sidra. Acompañados de otras personalidades locales y productores de sidra, los protagonistas disfrutaron de una jornada que combinó la degustación de este producto tradicional con un ambiente festivo.

Este evento no solo resalta la importancia cultural de la sidra en la región, sino que también subraya el crecimiento y la innovación que acompaña al sector. Con la apertura de la temporada, Astigarraga se consolida como un destino imprescindible para los amantes de la sidra, tanto locales como turistas. La tradición se mantiene viva mientras se siguen explorando nuevas formas de disfrutar de esta bebida tan emblemática del País Vasco.