En 1998 era una cuadrilla de amigos que se juntaba a comer y, una vez al año, iba a la sidrería. Con el tiempo empezaron a ir los miércoles, de sagardotegi en sagardotegi, y en el año 2000 aquello se convirtió en un concurso. Kizkia Taldea, que toma el nombre del palo con punta con el que se recoge la manzana del suelo, ha celebrado este miércoles 4 de noviembre sus 25 años con un acto en el Palacio Murgia de Astigarraga.

De seis sidrerías a dieciséis

El concurso nació como una forma de dar las gracias a los sidreros, que les abrían la puerta para probar sus sidras. Los tres primeros se hicieron en Hernani, en el caserío Ubarburu, en la zona de Jauregi. Al primero llevaron dos sidras cada una seis sidrerías, y lo ganó Otsuenea. Al año siguiente ya fueron dieciséis, y durante muchos años fueron veinte. Hoy vuelven a ser dieciséis sagardotegis, y no solo de Astigarraga.

Desde hace años se celebra en septiembre en la sociedad Gure Izarra de Astigarraga: tres comidas, en tres miércoles distintos, para ir catando las sidras, y una gran final. La de este año la ganó Lizeaga, con un podio de sidrerías de Astigarraga.

La sidra, en copa

El grupo lo forman hoy once personas, y tres de ellas están desde el principio: el sidrero Gabriel Lizeaga, Jose Mari Latasa, del caserío Ubarburu, y José Luis Pérez Vacas. Durante el año visitan sidrerías, valoran lo que prueban y lo comentan con el propio sidrero, y han hecho cursos para afinar la cata.

En 2015 empezaron a catar en copa, cuando aquello «sonaba casi a sacrilegio». Defienden que para disfrutar de la sidra no hay nada como el vaso de siempre, pero que para juzgar el aroma y el color la copa ayuda. Hoy es habitual en las catas.

El aniversario

El acto empezó con un aurresku de honor a los miembros del grupo y siguió con una exposición de fotos, testimonios y recuerdos de estos 25 años. Kizkia entregó un obsequio a los sidreros, colaboradores y amigos que le han acompañado, y la celebración terminó con un lunch en el propio palacio.